¿Es legal grabar reuniones de trabajo? Lo que dice la ley y lo que debes evitar

Con el auge del teletrabajo, las videollamadas y las herramientas digitales, cada vez es más común grabar reuniones de trabajo para revisarlas después, compartirlas con personas ausentes o documentar acuerdos importantes. Pero surge una duda fundamental: ¿es legal grabar una reunión laboral? ¿Necesitas permiso? ¿Qué pasa si se hace sin consentimiento?

En este artículo te explicamos qué dice la ley española sobre la grabación de reuniones de trabajo, cuándo es legal y cuándo no, y qué precauciones debes tomar para evitar vulnerar derechos fundamentales como el de la intimidad o la protección de datos.


 ¿Se puede grabar una reunión si estás presente en ella?

Sí, en general es legal.

Según la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), una persona que participa en una conversación puede grabarla legalmente, sin necesidad de informar a los demás, siempre que la grabación no vulnere derechos fundamentales y tenga un interés legítimo (por ejemplo, dejar constancia de lo tratado o protegerse ante posibles conflictos).

Esto aplica tanto a reuniones presenciales como virtuales (videollamadas, llamadas telefónicas, etc.).

Pero ojo:

  • No puedes divulgar la grabación sin consentimiento.
  • No puedes manipularla ni utilizarla de forma maliciosa.
  • Y si vas a compartirla con personas ajenas a la reunión, necesitas autorización expresa de los participantes.

¿Es legal grabar una reunión si no estás presente?

No. Grabar una conversación entre terceros sin estar presente es ilegal y puede constituir un delito.

Esto vulnera el derecho al secreto de las comunicaciones (artículo 18.3 de la Constitución Española) y está tipificado como delito en el Código Penal (art. 197), con penas que pueden ir de 1 a 4 años de prisión.


¿Y qué pasa con la protección de datos?

Si en la reunión se tratan datos personales (de empleados, clientes, proveedores, etc.), la grabación se considera un tratamiento de datos, y por tanto, está sujeta al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y a la LOPDGDD.

En ese caso, debes:

  • Informar a los asistentes antes de grabar.
  • Explicar la finalidad de la grabación.
  • Garantizar que los datos se almacenan de forma segura.
  • Eliminar la grabación cuando ya no sea necesaria.
  • Evitar grabar innecesariamente si no hay base legal para ello.

¿Qué dice la Agencia Española de Protección de Datos?

La AEPD ha dejado claro en varias resoluciones que:

  • Grabar una reunión en la que participas no requiere consentimiento si tienes un interés legítimo.
  • Pero si vas a difundir, transcribir o compartir la grabación, sí necesitas consentimiento o debes tener una base legal clara.

Esto aplica especialmente en entornos laborales, donde pueden estar en juego derechos fundamentales de los empleados.


¿Puede la empresa grabar reuniones internas con empleados?

Sí, pero con condiciones.

Una empresa puede grabar reuniones de trabajo (presenciales o por videollamada) si:

  1. Informa previamente a los trabajadores.
  2. Existe una base legal para hacerlo (como control de cumplimiento contractual o para dejar constancia de lo tratado).
  3. No se vulnera el derecho a la intimidad ni se graban conversaciones privadas no relacionadas con el trabajo.

Es recomendable incluir una política interna de grabación de reuniones, donde se explique:

  • Cuándo se grabarán.
  • Quién puede acceder a las grabaciones.
  • Cuánto tiempo se conservarán.
  • Qué medidas de seguridad se aplicarán.

Grabar reuniones de trabajo


¿Qué no debes hacer nunca?

Para evitar problemas legales, no grabes una reunión de trabajo si…

  • No estás presente en la conversación.
  • Tienes intención de difundirla públicamente sin autorización.
  • Contiene información personal o confidencial y no informas adecuadamente.
  • Lo haces con fines maliciosos (extorsión, presión, amenazas…).

Incluso si la grabación es legal, puede perder valor como prueba si se obtiene de forma desleal, desproporcionada o sin cumplir los principios de buena fe.


Recomendaciones prácticas para grabar reuniones legalmente

  1. Informa al inicio de la reunión que se va a grabar y con qué fin.
  2. Solicita consentimiento si la reunión será compartida con terceros o contiene datos personales.
  3. Incluye una cláusula en los contratos o políticas internas donde se contemple la posibilidad de grabación.
  4. Protege las grabaciones con contraseñas y acceso restringido.
  5. No grabes por defecto. Hazlo solo si es realmente necesario.
  6. Evita almacenar grabaciones más tiempo del necesario.

¿Y si grabas para usarlo como prueba ante un conflicto laboral?

En contextos de conflicto (acoso, despidos, reclamaciones…), una grabación puede ser válida como prueba en juicio, siempre que:

  • La haya hecho una persona que participa en la conversación.
  • No se haya obtenido de forma ilícita.
  • Se justifique su necesidad y relevancia.

Los tribunales suelen admitir estas grabaciones como prueba válida, aunque siempre valoran caso por caso.


Grabar reuniones de trabajo puede ser legal y útil, siempre que lo hagas con responsabilidad, transparencia y dentro del marco normativo. La clave está en no vulnerar derechos fundamentales, informar adecuadamente y usar la grabación de forma proporcional y legítima.

En Camher, podemos ayudarte a redactar políticas internas claras, adaptar tu empresa al cumplimiento del RGPD y resolver cualquier duda legal sobre el uso de grabaciones, pruebas o protección de datos en el entorno laboral.

¿Vas a grabar una reunión? Que sea con conocimiento, criterio… y con la ley de tu lado. ¡Consúltanos si tienes cualquier duda!

Contrato de confidencialidad: cuándo utilizarlo y cómo redactarlo correctamente

En un entorno empresarial donde la información es uno de los activos más valiosos, protegerla se ha convertido en una necesidad estratégica. Ya sea una idea de negocio, una base de datos de clientes, una fórmula de producto o un plan de marketing, compartir datos sensibles con terceros sin las debidas precauciones puede tener consecuencias graves.

Ahí es donde entra en juego el contrato de confidencialidad, también conocido como NDA (Non-Disclosure Agreement). En este artículo te explicamos cuándo debes utilizarlo, por qué es importante y cómo redactarlo correctamente para proteger tu empresa y tus intereses.


¿Qué es un contrato de confidencialidad?

Un contrato de confidencialidad es un acuerdo legal entre dos o más partes por el que se comprometen a no divulgar ni utilizar indebidamente la información confidencial a la que tienen acceso durante una relación profesional o comercial.

Su objetivo principal es prevenir filtraciones de datos sensibles y proteger los secretos comerciales, conocimientos técnicos, estrategias u otra información reservada.


¿Cuándo debes utilizar un contrato de confidencialidad?

Siempre que compartas información estratégica o valiosa con personas o entidades externas a tu empresa. Algunos ejemplos concretos:

🔹 Durante negociaciones con posibles inversores o socios

Antes de compartir tu plan de negocio, previsiones financieras o modelo de ingresos, asegúrate de que esa información no pueda ser utilizada por terceros si las negociaciones no prosperan.

🔹 Con empleados o colaboradores

Especialmente si van a manejar información sensible como procesos internos, bases de datos, estrategias de captación de clientes o desarrollo de productos.

🔹 En proyectos con freelance o proveedores externos

Diseñadores, desarrolladores, consultores… cualquier profesional externo que acceda a información interna debe firmar un NDA.

🔹 En procesos de fusiones o adquisiciones

Si vas a compartir información confidencial con otra empresa para una posible integración o venta, es imprescindible proteger tu know-how.

🔹 Al presentar una idea a un tercero

Si vas a mostrar tu idea de negocio a una incubadora, agencia de comunicación o entidad financiera, protégela legalmente con un contrato de confidencialidad.


¿Qué se considera información confidencial?

Cada contrato puede definir la confidencialidad de forma distinta, pero normalmente incluye:

  • Estrategias comerciales o de marketing
  • Procesos internos y operativos
  • Datos financieros o fiscales
  • Bases de datos de clientes o proveedores
  • Diseños, fórmulas, códigos fuente o prototipos
  • Acuerdos con terceros o condiciones contractuales

Es importante especificar qué información se considera confidencial en el contrato, para evitar ambigüedades.


¿Cómo redactar un contrato de confidencialidad correctamente?

Aunque puedes encontrar plantillas genéricas en internet, lo recomendable es que adaptes el contrato a tu caso concreto. Aquí te explicamos los elementos esenciales que debe incluir:

1. Identificación de las partes

Incluye el nombre completo, NIF/CIF y domicilio de las personas o empresas que firman el acuerdo.

2. Objeto del contrato

Explica por qué se firma el contrato y en qué contexto se va a compartir información confidencial. Ejemplo:

«Las partes desean iniciar conversaciones con vistas a una posible colaboración profesional y, para ello, es necesario intercambiar información de carácter confidencial.»

3. Definición de información confidencial

Especifica claramente qué tipo de información se considera confidencial, por ejemplo:

  • Información técnica
  • Información comercial
  • Información financiera
  • Documentos, archivos o comunicaciones intercambiadas
    También puedes incluir una cláusula de exclusión para lo que no se considerará confidencial (por ejemplo, información que ya sea pública).

4. Obligaciones de las partes

Detalla lo que deben (y no deben) hacer las partes con la información recibida:

  • Usarla solo para los fines pactados.
  • No divulgarla a terceros sin consentimiento.
  • Guardarla con las medidas de seguridad necesarias.

Contrato de confidencialidad: cuándo utilizarlo y cómo redactarlo correctamente

5. Duración del contrato

El contrato puede tener una duración específica, pero la obligación de confidencialidad suele extenderse más allá. Por ejemplo:

“La obligación de confidencialidad tendrá una vigencia de 2 años a partir de la finalización de la relación entre las partes.”

6. Consecuencias en caso de incumplimiento

Es importante incluir cláusulas que regulen lo que ocurrirá si se incumple el contrato:

  • Indemnización por daños y perjuicios.
  • Acciones legales en caso de filtración.
  • Medidas cautelares para evitar el uso indebido.

7. Jurisdicción y legislación aplicable

Establece los tribunales y leyes que regirán el contrato en caso de conflicto. Por ejemplo:

“Este acuerdo se regirá por la legislación española y cualquier conflicto será resuelto por los juzgados de [ciudad].”

Errores comunes a evitar

  • No firmar el NDA antes de compartir la información.
    Es fundamental que el contrato esté firmado antes de entregar cualquier dato sensible.

  • Usar plantillas genéricas sin adaptar.
    Cada proyecto, sector o tipo de relación necesita un NDA personalizado.

  • No definir bien el alcance.
    Si la información confidencial no está bien delimitada, será difícil defender el contrato en caso de filtración.

  • No limitar el uso de la información.
    No basta con pedir que no la compartan: también debes limitar para qué puede usarse.


El contrato de confidencialidad es una herramienta legal fundamental para proteger los activos más sensibles de tu empresa. Ya sea con empleados, colaboradores, socios o proveedores, contar con un NDA bien redactado puede evitarte muchos disgustos y blindar tu información estratégica.

En Camher, te ayudamos a redactar contratos de confidencialidad adaptados a tus necesidades, con lenguaje claro, protección legal real y todo el respaldo jurídico que tu empresa necesita.
¿Vas a compartir algo importante? Protégete antes. ¡Contáctanos y te ayudamos a hacerlo bien desde el principio!

Guía legal para contratar freelancers nacionales e internacionales

En un entorno laboral cada vez más flexible y globalizado, contratar freelancers se ha convertido en una práctica habitual para muchas pymes y startups. Desde diseñadores y desarrolladores hasta redactores, traductores o expertos en marketing digital, los trabajadores independientes ofrecen talento especializado sin la necesidad de una relación laboral permanente.

Sin embargo, contratar freelancers —ya sean nacionales o internacionales— implica ciertas obligaciones legales que deben tenerse muy en cuenta para evitar riesgos, sanciones o conflictos contractuales.

En esta guía, te explicamos todo lo que necesitas saber desde el punto de vista legal para trabajar con freelancers, tanto dentro como fuera de España, de forma segura, eficiente y cumpliendo la normativa.


¿Qué es un freelancer y cómo se diferencia de un trabajador por cuenta ajena?

Un freelancer (o trabajador autónomo) es un profesional que presta servicios de forma independiente para uno o varios clientes, sin relación laboral directa ni subordinación.

No es lo mismo que un empleado:

  • No hay contrato laboral, sino mercantil (de prestación de servicios).
  • No hay nómina, sino factura.
  • No hay horarios impuestos ni dependencia jerárquica.
  • No se aplica el Estatuto de los Trabajadores, sino el Código Civil y el Código de Comercio.

Confundir las condiciones puede dar lugar a lo que se conoce como falso autónomo, una figura ilegal sancionada por la Inspección de Trabajo.


Aspectos clave para contratar freelancers nacionales (en España)

1. Formaliza un contrato mercantil

Aunque no es obligatorio por ley, es muy recomendable firmar un contrato de prestación de servicios que especifique:

  • Objeto del servicio.
  • Plazos de entrega.
  • Condiciones de pago.
  • Derechos sobre el contenido o resultados (propiedad intelectual).
  • Cláusulas de confidencialidad.
  • Causas de resolución anticipada.

2. Revisa que el freelance esté dado de alta como autónomo

Asegúrate de que el profesional está dado de alta en Hacienda y en la Seguridad Social como autónomo. Así evitarás problemas por contratación irregular.

Puedes solicitarle una declaración responsable o el último recibo de autónomos como justificante.

3. Gestiona bien las facturas y retenciones

  • Si el freelancer está en España, deberá emitirte factura con IVA e IRPF, generalmente:

    • 21% de IVA
    • 15% de IRPF (o 7% si es nuevo autónomo)
  • Tú deberás retener el IRPF en su factura y pagarlo a Hacienda en el modelo 111 trimestral.

4. Evita el falso autónomo

Si el freelance trabaja exclusivamente para tu empresa, sigue tus instrucciones, tiene un horario fijo y no puede organizarse libremente, podrías estar incurriendo en una relación laboral encubierta. Esto puede acarrear sanciones y la obligación de contratarle como trabajador.


Cómo contratar freelancers internacionales (fuera de España)

Contratar talento en otros países puede ser ventajoso, pero también requiere precauciones legales y fiscales.

1. Contrato internacional de servicios

Es esencial firmar un contrato claro, adaptado al marco internacional. Incluye:

  • Legislación aplicable y jurisdicción (por defecto, te conviene que sea la española).
  • Condiciones de pago en divisas o plataformas (PayPal, Wise, transferencia…).
  • Cláusulas de confidencialidad, uso de materiales y propiedad intelectual.
  • Acuerdo sobre impuestos locales (el freelance debe gestionar los suyos).

2. No debes practicar retención IRPF

Si el freelance reside fuera de España y no tiene NIF español, no corresponde practicarle retención de IRPF. La factura se paga íntegra, sin retenciones.

3. Factura sin IVA (si es profesional extranjero no residente)

Las facturas de profesionales no residentes no llevan IVA, siempre que los servicios estén considerados como prestación a empresa. Debes justificar que el freelance es residente fiscal en otro país.

4. Modelo 349 (si es de la UE)

Si trabajas con freelancers de la Unión Europea, podrías estar obligado a presentar el modelo 349, de operaciones intracomunitarias. Consulta con tu asesor fiscal para saber si aplica en tu caso.

5. Ten en cuenta la legislación del país del freelance

Cada país tiene sus propias normas laborales y fiscales. Asegúrate de que el freelance conoce sus obligaciones allí y que no estás asumiendo responsabilidades que no te corresponden.

Guía legal para contratar freelancers nacionales e internacionales


Protege tu empresa: confidencialidad y propiedad intelectual

Uno de los puntos más críticos al trabajar con freelancers es dejar claro quién será el titular de los derechos sobre lo que se produzca (diseños, textos, software, fotografías…).

Recomendaciones:

  • Incluye una cláusula de cesión de derechos en el contrato.
  • Firma un acuerdo de confidencialidad (NDA) si van a tener acceso a información sensible o estratégica.
  • Si hay riesgo de que usen contenido con derechos de terceros (como imágenes o música), exige garantías sobre su procedencia.

Checklist rápida para contratar freelancers de forma legal

✅ Firma un contrato de prestación de servicios.
✅ Verifica que el freelance esté dado de alta (en España o en su país).
✅ Asegúrate de que las facturas estén correctas (IVA/IRPF o sin retención, según proceda).
✅ Cumple con tus declaraciones fiscales (modelo 111, 349, etc.).
✅ Protege la propiedad intelectual y los datos confidenciales.
✅ Evita prácticas que puedan interpretarse como relación laboral encubierta.


Trabajar con freelancers, tanto nacionales como internacionales, puede ser una gran ventaja para tu pyme si se hace de forma legal y ordenada. Formalizar bien los acuerdos, cumplir con la normativa fiscal y proteger los intereses de ambas partes son claves para una relación profesional exitosa.

Si tienes dudas legales sobre la contratación de profesionales externos, en Camher te ayudamos a revisar contratos, fiscalidad y cumplimiento normativo, para que puedas centrarte en hacer crecer tu negocio sin preocupaciones. ¡Contacta con nosotros y externaliza con seguridad!

Errores legales comunes que cometen las pymes… y cómo evitarlos a tiempo

Montar y gestionar una pyme no es tarea fácil. La mayoría de emprendedores están centrados en el producto, las ventas, el marketing o la operativa diaria… y sin darse cuenta, cometen errores legales esenciales que, si no se corrigen a tiempo, pueden derivar en sanciones, demandas o incluso el cierre de la empresa.

En este artículo repasamos los errores legales más comunes que cometen las pymes y te explicamos cómo evitarlos antes de que se conviertan en un problema mayor. Si tienes o estás creando una empresa, esta lectura es para ti.


1. No formalizar adecuadamente los contratos

Muchas pymes operan con acuerdos verbales o documentos informales entre socios, empleados, proveedores o clientes. Esto es un gran error.

🔴 ¿Por qué es un problema?

En caso de conflicto, no tendrás cómo demostrar lo acordado ni reclamar derechos o responsabilidades.

✅ Cómo evitarlo:

  • Redacta contratos por escrito para cualquier relación mercantil o laboral.
  • Incluye cláusulas claras sobre plazos, pagos, obligaciones y resolución de disputas.
  • Si hay socios, firma un pacto de socios para prevenir futuros conflictos.

2. No proteger la propiedad intelectual

Logotipos, nombres comerciales, productos, software… muchos emprendedores no registran su propiedad intelectual hasta que es demasiado tarde.

🔴 ¿Qué puede pasar?

Otra empresa puede copiarte o incluso registrar tu marca antes que tú, obligándote a dejar de usarla.

✅ Cómo evitarlo:

  • Registra tu marca y logotipo en la OEPM (Oficina Española de Patentes y Marcas).
  • Si desarrollas productos originales, estudia registrar patentes o diseños industriales.
  • Firma acuerdos de confidencialidad (NDA) con colaboradores o freelance.

3. Incumplir con la protección de datos (RGPD)

El Reglamento General de Protección de Datos obliga a las empresas a gestionar correctamente la información personal de clientes, empleados y usuarios.

🔴 Sanciones:

Pueden llegar hasta los 20.000€ o el 4% de la facturación anual.

✅ Cómo evitarlo:

  • Informa siempre sobre el uso de datos (política de privacidad).
  • Obtén consentimiento cuando sea necesario.
  • Registra tus tratamientos de datos y firma contratos de encargo con terceros (por ejemplo, la gestoría o herramientas online).
  • Implanta protocolos de seguridad informática.

4. No registrar la actividad correctamente en Hacienda y la Seguridad Social

Ya sea por desconocimiento o por querer “ahorrarse papeleo”, algunas pymes comienzan su actividad sin estar dadas de alta o no presentan correctamente sus declaraciones fiscales.

🔴 Riesgos:

Multas, recargos, inspecciones fiscales y pérdida de confianza ante inversores o clientes.

✅ Cómo evitarlo:

  • Da de alta tu actividad en Hacienda (modelo 036/037) y en la Seguridad Social desde el primer día.
  • Revisa si estás aplicando el IAE correcto.
  • Cumple con tus obligaciones fiscales trimestrales y anuales.

Errores legales comunes que cometen las pymes… y cómo evitarlos a tiempo


5. Contratar empleados sin cumplir con la normativa laboral

Contratos mal redactados, falta de alta en la Seguridad Social, jornadas no registradas o despidos irregulares son algunos de los errores más habituales.

🔴 Consecuencias:

Inspecciones de Trabajo, sanciones, reclamaciones judiciales y una mala imagen empresarial.

✅ Cómo evitarlo:


6. Operar online sin cumplir la legalidad digital

Si tienes una web, vendes por internet o usas redes sociales para tu negocio, debes cumplir con varias leyes específicas.

🔴 Errores comunes:

  • No tener aviso legal, política de privacidad ni cookies.
  • No incluir condiciones generales de venta en el e-commerce.
  • No cumplir con la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI).

✅ Cómo evitarlo:

  • Redacta e incluye los textos legales obligatorios en tu web.
  • Si vendes online, informa sobre devoluciones, precios, formas de pago y derechos del consumidor.
  • Asegúrate de que el tratamiento de los datos web cumpla con el RGPD.

7. Ignorar los cambios legislativos o no actualizarse

Muchas empresas cometen infracciones simplemente por no estar al día con los cambios normativos en fiscalidad, laboral, comercio electrónico o sostenibilidad.

🔴 Problema:

La ley cambia constantemente y la ignorancia no exime de su cumplimiento.

✅ Cómo evitarlo:

  • Consulta periódicamente las actualizaciones legales que afecten a tu sector.
  • Cuenta con el apoyo de una asesoría jurídica especializada.
  • Forma a tu equipo en cumplimiento normativo (compliance) básico.

8. No tener un seguro de responsabilidad civil

Muchas pymes no consideran necesario contratar un seguro, hasta que sufren un problema con un cliente o un tercero.

🔴 Posibles consecuencias:

  • Tener que pagar indemnizaciones de tu bolsillo.
  • Riesgo económico por siniestros o reclamaciones.

✅ Cómo evitarlo:

  • Contrata un seguro de responsabilidad civil profesional o general según tu actividad.
  • Evalúa si necesitas coberturas específicas (ciberseguridad, multirriesgo, transporte, etc.).

Los errores legales pueden parecer pequeños al principio, pero con el tiempo se convierten en problemas serios. La prevención y el asesoramiento adecuado son las mejores herramientas para proteger tu negocio y garantizar su crecimiento estable y seguro.

Si necesitas ayuda para revisar o corregir los aspectos legales de tu pyme, en Camher estamos para ayudarte. Nuestro equipo de abogados expertos en asesoría empresarial puede acompañarte paso a paso para que no dejes ningún punto crítico sin cubrir.
¡Evita errores antes de que sea tarde y construye una empresa legalmente fuerte! 💼📄

Checklist legal para lanzar un negocio en 2025: todo lo que no puedes olvidar

Lanzar un negocio en 2025 es una gran oportunidad, pero también conlleva responsabilidades legales que no puedes pasar por alto. En un entorno cada vez más digital, regulado y competitivo, cumplir con la normativa desde el primer día no solo te evita sanciones, sino que también te permite construir una empresa sólida, profesional y con buena reputación.

Por eso, hemos preparado esta checklist legal completa, diseñada especialmente para autónomos, emprendedores y pymes que quieren lanzar su negocio con seguridad y tranquilidad. Marca cada punto y asegúrate de no dejar ningún cabo suelto antes de empezar.


✅ 1. Elige la forma jurídica adecuada

Antes de lanzar tu negocio, debes decidir qué tipo de estructura legal vas a adoptar. Las más comunes en España son:

  • Autónomo: Ideal para comenzar solo, con trámites simples, pero con responsabilidad personal ilimitada.
  • Sociedad Limitada (SL): Recomendada si habrá varios socios o si quieres limitar tu responsabilidad al capital aportado.
  • Comunidad de bienes, cooperativas, sociedad anónima…: Para proyectos específicos con requisitos concretos.

¿Por qué es importante?
Porque la forma jurídica afecta tus impuestos, tu responsabilidad legal, el acceso a financiación y los trámites administrativos.


✅ 2. Da de alta tu actividad

Según tu forma jurídica, deberás darte de alta en:

  • Hacienda (modelo 036 o 037): Para inscribirte en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores.
  • Seguridad Social: Como autónomo (RETA) o constituyendo una sociedad con alta de administrador.

Consejo: Define correctamente el epígrafe del IAE (Impuesto de Actividades Económicas) que corresponde a tu actividad, ya que esto condicionará tus obligaciones fiscales.


✅ 3. Redacta los estatutos y pactos de socios (si aplica)

Si constituyes una sociedad, necesitas redactar unos estatutos sociales que regulen su funcionamiento: capital social, toma de decisiones, reparto de beneficios, etc.

Además, si hay varios socios, es muy recomendable firmar un pacto de socios, donde se establezcan reglas internas que eviten conflictos futuros (salidas, aportaciones, cláusulas de no competencia…).


✅ 4. Obtén licencias y permisos necesarios

Dependiendo de la actividad, podrías necesitar:

  • Licencia de apertura o actividad: Para locales comerciales, oficinas, talleres, etc.
  • Autorizaciones sanitarias: Si trabajas con productos alimentarios o cosméticos.
  • Permisos sectoriales: En transporte, formación, agencias de viajes, etc.

Consejo: Consulta siempre con el Ayuntamiento correspondiente para conocer los requisitos locales específicos.


✅ 5. Cumple con la normativa de protección de datos (LOPDGDD y RGPD)

Si vas a recopilar datos de clientes, proveedores, usuarios web o empleados (aunque sea un simple formulario de contacto), debes:

  • Redactar una política de privacidad clara y visible.
  • Obtener consentimiento informado antes de recoger datos.
  • Inscribir tus tratamientos de datos en el registro interno de actividades.
  • Firmar contratos de encargo del tratamiento con terceros (por ejemplo, si usas una gestoría o herramientas en la nube).

Las sanciones por incumplir el RGPD pueden llegar a los 20.000€ o más, así que es una prioridad legal absoluta.


✅ 6. Diseña contratos y condiciones legales personalizadas

Todo negocio necesita contar con contratos claros y adecuados a su actividad, tanto internos como externos. Algunos documentos esenciales:

  • Contratos con clientes y proveedores.
  • Condiciones generales de venta o servicio (sobre todo si vendes online).
  • Términos y condiciones web.
  • Contratos laborales o de colaboración.

Consejo: Evita copiar textos legales genéricos de internet. Cada negocio es distinto y requiere una adaptación específica.


✅ 7. Cumple con tus obligaciones fiscales

En función de tu forma jurídica y actividad, tendrás que presentar modelos trimestrales y anuales, como:

  • Modelo 130/131 (IRPF estimación directa u objetiva).
  • Modelo 303 (IVA).
  • Modelo 111 (retenciones de IRPF a trabajadores o profesionales).
  • Modelo 347 (operaciones con terceros).
  • Modelo 200 (Impuesto de Sociedades, si eres SL).

Consejo: Una buena asesoría fiscal es clave para evitar errores, sanciones y para planificar tu negocio de forma rentable desde el inicio.

Checklist legal para lanzar un negocio en 2025: todo lo que no puedes olvidar


✅ 8. Registra tu marca y protege tu identidad empresarial

Tu nombre comercial, logotipo y otros signos distintivos pueden ser registrados en la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) para protegerlos frente a imitaciones o usos indebidos.

Si vendes online o tienes una marca con potencial nacional o internacional, este paso es esencial para blindar tu identidad.


✅ 9. Cumple con las normas laborales

Si vas a contratar empleados, debes:

  • Dar de alta la empresa en la Seguridad Social.
  • Formalizar los contratos laborales según el Estatuto de los Trabajadores.
  • Cumplir con la normativa de prevención de riesgos laborales.
  • Respetar convenios colectivos aplicables.

Consejo: Revisa si tu actividad permite bonificaciones a la contratación o programas de incentivos.


✅ 10. Adapta tu web o e-commerce a la legalidad vigente

Si vendes productos o servicios por internet, tu web debe cumplir con:

  • Aviso legal y política de cookies.
  • Condiciones de contratación claras.
  • Información sobre precios, devoluciones y derecho de desistimiento.
  • Cumplimiento de la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información (LSSI-CE).

✅ 11. Contrata los seguros obligatorios y recomendables

  • Responsabilidad civil profesional o general (especialmente en actividades con atención al público).
  • Accidentes laborales y mutualidad si eres autónomo societario o administrador.
  • Seguro multirriesgo para locales u oficinas.
  • Ciberseguro, si gestionas datos o vendes online.

Consejo: No todos los seguros son obligatorios, pero sí recomendables. Analiza los riesgos de tu actividad.


✅ 12. Planifica una estrategia legal preventiva

A largo plazo, muchas empresas fracasan por no tener una base legal sólida desde el inicio. Más allá de cumplir, lo ideal es:

  • Contar con una asesoría legal y fiscal continua.
  • Documentar las decisiones clave.
  • Tener controles internos y protocolos frente a posibles conflictos o sanciones.

✅ Extra: ¿Qué cambia en 2025 que debes tener en cuenta?

  • Generalización de la factura electrónica para empresas y autónomos.
  • Mayor control sobre la fiscalidad de los negocios digitales.
  • Nuevas obligaciones en sostenibilidad y ESG en determinados sectores.
  • Refuerzo de la protección del consumidor en el entorno online.

Lanzar un negocio no solo requiere una buena idea, sino también una base legal bien construida. Tener en cuenta estos puntos desde el inicio puede evitarte errores costosos, sanciones y conflictos innecesarios.

Si vas a emprender en 2025 y necesitas apoyo legal, en Camher estamos aquí para acompañarte. Te ayudamos a lanzar tu negocio con todas las garantías jurídicas para que puedas centrarte en lo que mejor sabes hacer: hacerlo crecer. ¡Contáctanos y pongamos en marcha tu proyecto con paso firme!