Qué hacer si tu empresa sufre una filtración de datos: protocolo legal de actuación
En un mundo digitalizado y altamente interconectado, las filtraciones de datos se han convertido en una de las amenazas más serias para cualquier empresa, independientemente de su tamaño o sector. Ya sea por un ciberataque, un descuido humano o un fallo técnico, una violación de la seguridad puede comprometer información sensible de clientes, empleados o proveedores.
Ante una situación así, es esencial actuar con rapidez, responsabilidad y conforme a la ley. En este artículo te explicamos qué hacer si tu empresa sufre una filtración de datos personales, qué dice el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), y cómo establecer un protocolo legal de actuación para minimizar daños y evitar sanciones.
¿Qué es una filtración de datos?
Una filtración (o brecha) de datos es cualquier incidente que implique la destrucción, pérdida, alteración, divulgación no autorizada o acceso a datos personales que estén almacenados, transmitidos o tratados por tu empresa.
Algunos ejemplos:
Un ataque de ransomware que bloquea tu sistema.
El envío accidental de información de un cliente a otro.
La pérdida o robo de un portátil con información sin cifrar.
Una publicación pública por error de una base de datos confidencial.
Acceso indebido de empleados a datos que no deberían consultar.
¿Qué exige el RGPD ante una violación de seguridad?
El RGPD establece un procedimiento muy claro y exigente cuando se produce una brecha de seguridad:
Art. 33 – Notificación a la autoridad de control
“El responsable del tratamiento notificará a la autoridad de control competente en un plazo máximo de 72 horas después de haber tenido constancia de la violación de seguridad.”
Art. 34 – Comunicación a los afectados
Si la violación supone un alto riesgo para los derechos y libertades de las personas, se deberá informar directamente a los afectados, de forma clara y en lenguaje comprensible.
Pasos legales que debes seguir si tu empresa sufre una filtración de datos
1. Detecta y evalúa el incidente
Tan pronto como detectes una posible brecha, reúne toda la información posible:
¿Qué datos se han visto comprometidos?
¿Cómo ha ocurrido la filtración?
¿A cuántas personas afecta?
¿Los datos estaban cifrados o protegidos?
¿Qué consecuencias podría tener para los afectados?
Esta evaluación te permitirá determinar si debes notificar a la AEPD y/o a los afectados.
2. Activa tu protocolo interno de respuesta
Debes contar con un protocolo preestablecido que defina:
Quién debe ser informado (responsable de seguridad, legal, dirección…).
Qué medidas técnicas deben tomarse (cierre de accesos, cambios de contraseñas, backups…).
Quién coordina la investigación y la comunicación externa.
Si no tienes un plan de respuesta, será más difícil gestionar el caos inicial.
3. Notifica la brecha a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD)
Si la filtración supone un riesgo para los derechos y libertades de las personas (por ejemplo, expone información bancaria, sanitaria o de menores), estás obligado a notificarlo a la AEPD en menos de 72 horas desde que tienes conocimiento del incidente.
Debes incluir:
Naturaleza de la violación.
Tipos de datos comprometidos.
Número de afectados.
Medidas adoptadas.
Datos de contacto del delegado de protección de datos (si tienes).
Puedes hacerlo a través de la sede electrónica de la AEPD: https://sedeagpd.gob.es
4. Comunica la brecha a los afectados (si procede)
Si los datos filtrados pueden suponer un alto riesgo (fraude, suplantación, chantaje, etc.), deberás informar individualmente a cada persona afectada, sin demoras indebidas.
La comunicación debe ser:
Clara, comprensible y sin tecnicismos.
Indicar qué ha ocurrido y qué datos se han visto afectados.
Explicar las medidas adoptadas y cómo pueden protegerse (cambio de contraseñas, vigilancia de movimientos bancarios, etc.).
Ofrecer un canal de contacto para dudas.
5. Documenta el incidente
El RGPD exige que lleves un registro de todas las violaciones de seguridad, aunque no tengan que notificarse.
Incluye:
Fecha del incidente.
Descripción del suceso.
Medidas correctivas aplicadas.
Decisión sobre si se notificó o no, y por qué.
Lecciones aprendidas y medidas preventivas implementadas.
6. Revisa y refuerza tus medidas de seguridad
Tras una filtración, es el momento de reforzar tu sistema de protección de datos para evitar que vuelva a ocurrir:
Actualiza contraseñas, accesos y permisos.
Cifra la información sensible.
Mejora tus firewalls, antivirus y backups.
Forma a tu personal en seguridad digital.
Evalúa posibles responsabilidades contractuales si el incidente se debió a un proveedor externo.
¿Qué riesgos legales corre tu empresa si no actúas correctamente?
Multas de hasta 10 o 20 millones de euros, o el 2-4% de la facturación anual, según la gravedad y el tipo de incumplimiento.
Pérdida de confianza por parte de clientes, proveedores o inversores.
Demandas civiles por daños y perjuicios.
Sanciones por falta de colaboración con la AEPD.
Daño reputacional en medios o redes sociales.
Una filtración de datos puede ocurrir en cualquier momento y tener un gran impacto. Pero si reaccionas con rapidez, de forma ordenada y cumpliendo con el RGPD, puedes minimizar sus efectos legales y proteger la imagen de tu empresa.
En Camher, te ayudamos a establecer un plan de respuesta ante filtraciones, a cumplir con las notificaciones legales y a reforzar tus medidas de protección de datos. Si tu empresa ha sufrido (o teme sufrir) una brecha de seguridad, contacta con nosotros cuanto antes. Estamos para ayudarte.











