Onboarding laboral: documentos y altas para incorporar empleados sin errores

La incorporación de un nuevo talento a su organización es un proceso crítico que trasciende la mera gestión de personal. En 2026, la complejidad regulatoria exige una meticulosidad extrema, especialmente en áreas como el registro de jornada, la formalización de contratos y la gestión de la documentación laboral. Un onboarding laboral deficiente no solo puede generar frustración en el nuevo empleado, sino que expone a la empresa a riesgos legales y sanciones significativas, impactando negativamente en la productividad y el clima laboral. La normativa se actualiza constantemente, y lo que era válido el año pasado, podría no serlo hoy.

Este artículo, diseñado para la dirección general, financiera y los responsables de Recursos Humanos, desglosará exhaustivamente los documentos y trámites indispensables para garantizar un onboarding laboral impecable y plenamente conforme a la legalidad vigente en España para 2026. Abordaremos desde la prevención de riesgos laborales hasta la gestión de novedades laborales en 2026, pasando por la correcta implementación del registro de jornada. Su objetivo es proporcionar una guía técnica y detallada que permita blindar su empresa ante posibles inspecciones y asegurar una integración óptima del capital humano.

Fuente oficial y ayuda: consulte el Estatuto de los Trabajadores consolidado en el BOE. Para revisar su aplicación en su organización, contacte con nuestra asesoría laboral para empresas.

Documentación Preliminar Imprescindible para la Contratación

Verificación de Identidad y Elegibilidad

Antes de formalizar cualquier relación laboral, la verificación de la identidad del candidato y su elegibilidad para trabajar en España es un paso ineludible. Este proceso no solo cumple con la legalidad, sino que sienta las bases para una relación contractual sólida y transparente. Para 2026, las empresas deben ser aún más diligentes en la comprobación de documentos como el Documento Nacional de Identidad (DNI) o, en el caso de extranjeros, el Número de Identificación de Extranjero (NIE) junto con el permiso de residencia y trabajo. Es crucial verificar la autenticidad de estos documentos y su vigencia para evitar incurrir en infracciones graves, que pueden acarrear sanciones económicas que superan los 10.000 euros por cada trabajador irregular. Además, la normativa exige la afiliación y alta del trabajador en el Régimen General de la Seguridad Social antes del inicio de la prestación de servicios, un trámite que requiere precisión en los datos personales y de cotización. Cualquier omisión o error en este paso inicial puede generar inconsistencias en las futuras nóminas y cotizaciones, derivando en problemas administrativos y legales complejos. La digitalización de procesos, aunque ventajosa, no exime de la rigurosidad en la validación de la información.

Preparación del Expediente Laboral Individual

La confección de un expediente laboral individual completo y actualizado es una práctica de buena gobernanza empresarial y una exigencia legal. Este expediente debe contener, desde el primer momento, no solo la identificación básica del empleado, sino también la información relativa a su historial académico y profesional relevante, titulaciones, certificados de profesionalidad y cualquier otro documento que justifique su idoneidad para el puesto. Es fundamental recoger la declaración de datos bancarios para el abono de la nómina, así como la información necesaria para las deducciones fiscales aplicables. En el contexto de 2026, donde la protección de datos personales es una prioridad (Reglamento General de Protección de Datos – RGPD), la empresa debe asegurar que toda esta información se recaba con el consentimiento explícito del trabajador y se almacena de forma segura, limitando el acceso a personal autorizado. Un control exhaustivo de estos datos facilita la gestión interna, especialmente en áreas como la elaboración de contratos y el cálculo de bajas laborales, vacaciones y permisos, y futuras bonificaciones o subvenciones. La ausencia de alguno de estos documentos puede dificultar la defensa de la empresa ante reclamaciones o inspecciones laborales.

Persona de Recursos Humanos revisando una checklist de documentos para onboarding laboral en 2026, con foco en el registro de jornada.
La correcta gestión documental es la base de un onboarding laboral legalmente impecable.

Contratación y Formalidades del Inicio de la Relación Laboral

El Contrato de Trabajo: Tipos y Cláusulas Clave

La selección del tipo de contrato de trabajo adecuado es una decisión estratégica con implicaciones legales y económicas significativas. En 2026, tras las recientes reformas laborales, la preferencia por el contrato indefinido es clara, buscando reducir la temporalidad. Sin embargo, persisten modalidades contractuales para situaciones específicas, como el contrato formativo o los contratos de duración determinada justificados por causas productivas u organizativas muy concretas, siempre bajo estrictas condiciones y con justificación expresa. Es imperativo que el contrato de trabajo, más allá de su tipo, contenga cláusulas esenciales: la descripción del puesto de trabajo, el grupo profesional, el centro de trabajo, la retribución salarial, la duración de la jornada laboral, y el periodo de prueba, si lo hubiera. Una redacción imprecisa o la omisión de cláusulas vitales pueden invalidar partes del contrato o generar conflictos futuros. La importancia de especificar las condiciones de teletrabajo empresas, en caso de aplicarse, ha cobrado una relevancia sin precedentes. La Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia, exige un acuerdo específico de teletrabajo que regule aspectos como el horario, el porcentaje de jornada a distancia, la dotación de medios, la compensación de gastos, y la reversibilidad, entre otros. No cumplir con estos requisitos puede llevar a que la inspección de trabajo considere el teletrabajo como irregular, con las consecuentes sanciones.

Alta en Seguridad Social y Comunicación al SEPE

El alta del trabajador en el Régimen General de la Seguridad Social es uno de los trámites más críticos y obligatorios, debiendo realizarse con anterioridad al inicio de la prestación de servicios, incluso si esta se produce un minuto antes. Este trámite se efectúa a través del Sistema RED y es vital para garantizar la cobertura del nuevo empleado en materia de asistencia sanitaria, incapacidad temporal, desempleo, jubilación, y otras prestaciones. La comunicación extemporánea o incorrecta del alta puede derivar en graves sanciones administrativas, que pueden oscilar entre los 6.251 y los 187.515 euros, según la gravedad y el número de trabajadores afectados. Adicionalmente, una vez formalizado el contrato, la empresa tiene un plazo de 10 días hábiles desde el inicio de la relación laboral para comunicar la contratación al Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Esta comunicación puede realizarse de forma telemática y es un requisito para que el contrato sea plenamente eficaz. El incumplimiento de estos plazos no solo expone a la empresa a multas, sino que puede afectar a la validez de ciertos tipos de contratos y a la posibilidad de acogerse a bonificaciones o ayudas por contrataciones. Un sistema de asesoría laboral en Toledo como el nuestro, garantiza que estos pasos se cumplen con máxima eficiencia y rigor.

Implementación del Registro de Jornada en 2026

Obligatoriedad y Métodos de Registro

El registro de jornada es, desde el Real Decreto-ley 8/2019, una obligación ineludible para todas las empresas, independientemente de su tamaño o sector. En 2026, esta exigencia se mantiene firme y su incumplimiento sigue siendo una de las infracciones laborales más perseguidas por la Inspección de Trabajo. La ley establece la obligación de registrar la hora de inicio y fin de la jornada de cada trabajador, incluyendo las pausas. No se especifica un único método, lo que permite a las empresas optar por soluciones variadas: desde sistemas biométricos (huella dactilar o reconocimiento facial), aplicaciones móviles con geolocalización, programas de gestión de fichaje basados en PC, hasta métodos más tradicionales como hojas de firma manuales, siempre que cumplan con la fiabilidad y la inalterabilidad de los datos. La elección del sistema debe considerar la naturaleza del trabajo, especialmente en modelos de teletrabajo empresas o para empleados con movilidad, donde un sistema de fichaje remoto es esencial. La jurisprudencia y las guías de la Inspección de Trabajo han subrayado la importancia de que el sistema sea accesible, fiable y que no pueda ser manipulado unilateralmente por la empresa. La inversión en un sistema robusto y legalmente válido es una garantía frente a futuras contingencias y reclamaciones.

Custodia de Datos y Acceso para Inspecciones

La obligación del registro de jornada no termina con el fichaje diario; se extiende a la custodia de estos datos. La empresa debe conservar los registros de jornada durante un mínimo de cuatro años y tenerlos a disposición de los trabajadores, sus representantes legales y, por supuesto, de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. El acceso a estos registros por parte de la representación legal de los trabajadores es un derecho irrenunciable, que debe garantizarse mensualmente. En caso de inspección, la no presentación de estos registros o la presentación de registros incompletos o manipulados se considera una infracción grave, con multas que pueden oscilar entre los 751 y los 7.500 euros. Además, la ausencia de un registro horario fidedigno puede tener consecuencias negativas en caso de reclamaciones de horas extraordinarias por parte de los empleados, ya que, en ausencia de prueba empresarial, se presume la veracidad de la jornada alegada por el trabajador. Por ello, es fundamental contar con un sistema de almacenamiento seguro, preferiblemente digital, que garantice la integridad y la disponibilidad de los datos. La implementación de soluciones que cumplan con la normativa de protección de datos es un aspecto crucial para evitar conflictos y cumplir con la diligencia exigida. Nuestra experiencia en asesoría laboral en Toledo nos permite implementar las mejores soluciones para su negocio.

Un empleado fichando su entrada con un sistema moderno de registro de jornada digital en una oficina en 2026.
Un sistema de registro de jornada eficiente es clave para cumplir con la normativa laboral y evitar sanciones.

Políticas Internas y Documentación Complementaria

Plan de Prevención de Riesgos Laborales (PRL)

La integración del nuevo empleado debe ir de la mano con la garantía de su seguridad y salud en el puesto de trabajo. El Plan de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) es un documento esencial que toda empresa debe poseer y actualizar, y su contenido debe ser comunicado y formado al trabajador desde el primer día. Este plan no es un mero formalismo, sino una herramienta viva que identifica los riesgos específicos de cada puesto, establece las medidas preventivas y protectoras, y define los protocolos de actuación ante emergencias. Para 2026, la obligatoriedad de informar al trabajador sobre los riesgos inherentes a su puesto y las medidas de prevención es incuestionable, incluyendo aquellos derivados del teletrabajo empresas, como los riesgos ergonómicos o psicosociales asociados al aislamiento. La falta de un plan de PRL adecuado o la omisión de la formación e información al trabajador constituyen infracciones graves que pueden acarrear sanciones de hasta 40.985 euros. Más allá de la sanción económica, la empresa asume una responsabilidad directa en caso de accidente laboral, con las consiguientes repercusiones legales y de reputación. Es vital que el empleado firme haber recibido esta información y formación, evidenciando el cumplimiento de la empresa. Esto es crucial no solo para evitar bajas laborales por accidente, sino también para fomentar una cultura de seguridad.

Políticas Internas de la Empresa y Código de Conducta

Además de la normativa legal, las empresas suelen contar con políticas internas que regulan aspectos específicos del funcionamiento y la convivencia laboral. Estas políticas, recogidas en manuales o códigos de conducta, abordan temas como el uso de recursos tecnológicos, la política de confidencialidad, el protocolo de acoso laboral, la política de vacaciones y permisos, o el régimen disciplinario. Es fundamental que el nuevo empleado sea informado de estas políticas y se le entregue una copia (o se le facilite el acceso a ellas), preferiblemente con un acuse de recibo o lectura. Esto asegura que el trabajador conoce las reglas del juego y reduce la posibilidad de malentendidos o conflictos futuros. La aplicación de estas políticas debe ser consistente y no discriminatoria. En 2026, con la creciente concienciación sobre la ética empresarial y la responsabilidad social corporativa, un código de conducta bien definido y comunicado contribuye a fortalecer la cultura organizacional y a alinear el comportamiento de los empleados con los valores de la empresa. El incumplimiento de estas políticas por parte del trabajador, si han sido debidamente comunicadas, puede servir de base para la aplicación de medidas disciplinarias, siempre y cuando se respete la proporcionalidad y el debido proceso. Este es un campo donde la asesoría jurídica y laboral puede ser de gran ayuda.

Gestión de Tiempos y Ausencias: Vacaciones y Permisos

Planificación de Vacaciones Anuales

La correcta gestión y planificación de las vacaciones y permisos es un elemento clave para el bienestar de los empleados y la continuidad operativa de la empresa. Todo trabajador tiene derecho a un periodo de vacaciones anuales retribuidas, no sustituibles por compensación económica, cuya duración mínima es de 30 días naturales (o la parte proporcional si el servicio es inferior al año). El periodo de disfrute se fijará de común acuerdo entre el empresario y el trabajador, de conformidad con lo establecido en los convenios colectivos. Es imperativo que la empresa establezca un calendario de vacaciones, preferiblemente en el primer trimestre del año, y que los trabajadores conozcan las fechas que les corresponden con al menos dos meses de antelación. La falta de planificación o la imposición unilateral de fechas por parte de la empresa puede generar conflictos laborales y reclamaciones ante los tribunales, donde el trabajador puede solicitar la fijación judicial de sus vacaciones. La empresa debe mantener un registro de las vacaciones disfrutadas por cada empleado para evitar duplicidades o ausencias injustificadas, y para garantizar que se cumplen los mínimos legales. Un adecuado sistema de gestión de tiempos, a menudo integrado con el registro de jornada, facilita esta tarea.

Gestión de Permisos y Bajas Laborales

La gestión de permisos y bajas laborales es otro aspecto fundamental del ciclo de vida del empleado que requiere de una atención meticulosa. Los trabajadores tienen derecho a diversos permisos retribuidos por causas justificadas (matrimonio, nacimiento de hijo, enfermedad grave de familiar, mudanza, etc.), cuya duración y condiciones están reguladas por el Estatuto de los Trabajadores y los convenios colectivos. Es esencial que la empresa conozca estos derechos y que el empleado presente la justificación oportuna. En cuanto a las bajas laborales (incapacidad temporal), la empresa debe tramitar la documentación pertinente ante la Seguridad Social y la mutua colaboradora, gestionando los partes de baja, confirmación y alta. El incumplimiento de los plazos o la incorrecta gestión de la documentación pueden generar perjuicios al trabajador y a la empresa. Para 2026, la digitalización de estos trámites es casi universal, facilitando la comunicación con las entidades gestoras. Sin embargo, la supervisión de la correcta cumplimentación de los datos sigue siendo responsabilidad de la empresa. Una gestión deficiente de una baja laboral eleva los costes administrativos y de sustitución. Contar con una asesoría laboral en Toledo especializada en este ámbito es crucial para evitar errores y optimizar los procesos.

Marco Normativo Específico para Teletrabajo y Digitalización

Regulación del Teletrabajo en 2026

La expansión del teletrabajo, impulsada en gran medida por los acontecimientos recientes, ha consolidado su posición en el panorama laboral de 2026. La Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia, sigue siendo el pilar fundamental que rige esta modalidad. Es crucial recordar que el teletrabajo no es una opción unilateral, sino que debe formalizarse mediante un acuerdo de trabajo a distancia, que puede ser parte del contrato inicial o un anexo posterior. Este acuerdo debe incluir aspectos como el inventario de medios, equipos y herramientas que exige el desarrollo del trabajo a distancia, la compensación de gastos relacionados con el teletrabajo (electricidad, internet), el horario y reglas de disponibilidad, el centro de trabajo de la empresa al que queda adscrito el trabajador a distancia y dónde se desarrollará el trabajo presencial, el porcentaje y distribución entre trabajo presencial y a distancia, y el lugar de trabajo a distancia. Un error frecuente es no compensar adecuadamente los gastos asociados al teletrabajo, algo que la Inspección de Trabajo vigila con rigor. Las empresas deben asegurarse de que sus políticas de teletrabajo empresas cumplen escrupulosamente con esta normativa para evitar sanciones y litigios laborales.

Derecho a la Desconexión Digital y Privacidad

Asociado al teletrabajo y a la digitalización de las relaciones laborales, el derecho a la desconexión digital se ha erigido como un pilar fundamental para la protección de la salud y la conciliación personal y familiar de los trabajadores. Recogido en el artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales, este derecho implica que los empleados tienen la potestad de no atender comunicaciones o solicitudes de la empresa fuera de su horario laboral establecido. Las empresas tienen la obligación de elaborar una política interna de desconexión digital, previa audiencia con los representantes legales de los trabajadores, que defina claramente cómo se ejerce este derecho y las modalidades de su ejercicio. El incumplimiento de esta obligación puede ser considerado como una infracción en materia de tiempo de trabajo. Además, la privacidad del trabajador en el entorno digital es un aspecto crítico. Los dispositivos proporcionados por la empresa para el teletrabajo deben ser usados respetando los límites de la intimidad, y cualquier monitoreo debe ser justificado, proporcionado y transparente, informando previamente al trabajador. Una gestión inadecuada de la desconexión o la invasión de la privacidad puede derivar en sanciones económicas significativas y daños a la reputación de la empresa. Nuestra asesoría laboral en Toledo le guiará en la creación de estas políticas.

Documento / TrámiteDescripciónNormativa AplicableRiesgo de Incumplimiento
DNI/NIE y Permiso de TrabajoVerificación de identidad y elegibilidad para trabajar.Estatuto de los Trabajadores, Ley de Extranjería.Multas superiores a 10.000€ por trabajador, infracción grave.
Contrato de TrabajoFormalización de la relación laboral, tipo de contrato, cláusulas esenciales.Estatuto de los Trabajadores, Ley 32/2021 de Medidas Urgentes para la Reforma Laboral.Contrato nulo o indefinido por defecto, multas.
Alta en Seguridad SocialComunicación previa al inicio de la actividad laboral.Ley General de la Seguridad Social, Reglamento General sobre Inscripción.Sanciones de 6.251€ a 187.515€, pérdida de bonificaciones.
Registro de JornadaControl horario de inicio y fin de jornada.Real Decreto-ley 8/2019 de 8 de marzo.Multas de 751€ a 7.500€, presunción de horas extras.
Plan de Prevención de Riesgos LaboralesIdentificación de riesgos y medidas preventivas.Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales.Sanciones de hasta 40.985€, responsabilidad en accidentes.
Acuerdo de TeletrabajoRegulación específica para el trabajo a distancia.Ley 10/2021 de 9 de julio de trabajo a distancia.Multas, nulidad del acuerdo, reclamaciones de gastos.

Estrategias para un Onboarding Legalmente Seguro en 2026

Digitalización y Automatización de Procesos

La digitalización y automatización de los procesos de onboarding laboral no es solo una tendencia, sino una necesidad imperante en 2026 para garantizar la eficiencia y la seguridad jurídica. La implementación de software de gestión de Recursos Humanos (HRM) que integre la contratación, el registro de jornada, la gestión de nóminas y la administración de vacaciones y permisos, minimiza el riesgo de errores manuales y asegura el cumplimiento normativo. Por ejemplo, un sistema que genere automáticamente el contrato de trabajo con las cláusulas actualizadas, o que alerte sobre la proximidad de un vencimiento contractual, reduce la carga administrativa y permite al equipo de RRHH centrarse en tareas de mayor valor añadido. La firma electrónica, legalmente reconocida, agiliza la formalización de documentos como el contrato de trabajo, las políticas internas o los acuses de recibo de la información de PRL, dotándolos de plena validez jurídica. La automatización de estos procesos reduce tareas manuales y minimiza olvidos o errores críticos que podrían derivar en sanciones. Las empresas deben evaluar soluciones tecnológicas que ofrezcan seguridad, integración y cumplimiento normativo.

Formación Continua y Actualización Normativa

El panorama laboral español es dinámico y está en constante evolución. Las reformas, los reales decretos y la jurisprudencia modifican regularmente el marco normativo, haciendo indispensable una formación continua y una actualización constante para los equipos de Recursos Humanos y la dirección. En 2026, ignorar las novedades legislativas es una receta para el riesgo. Por ejemplo, los cambios en la cotización a la Seguridad Social, las modificaciones en los tipos de contratos o las nuevas interpretaciones sobre el registro de jornada pueden tener un impacto directo en la operativa diaria y en la responsabilidad legal de la empresa. La inversión en seminarios, cursos especializados o la suscripción a servicios de asesoría laboral en Toledo que proporcionen alertas normativas, es una medida preventiva fundamental. Un equipo bien informado puede anticiparse a los cambios, adaptar las políticas internas y evitar situaciones de incumplimiento. La formación no solo debe centrarse en los aspectos legales, sino también en las mejores prácticas de gestión de personas, comunicación interna y resolución de conflictos. Esto no solo mitiga riesgos, sino que también contribuye a crear un ambiente de trabajo más estable y productivo, donde el onboarding laboral se percibe como una experiencia positiva y profesional.

  • Establecer un calendario de tareas de onboarding con plazos definidos.
  • Utilizar plantillas de documentos contractuales y legales actualizadas.
  • Implementar un software de RRHH para la gestión documental y el registro de jornada.
  • Formar al personal de RRHH en las últimas novedades laborales de 2026.
  • Crear un canal claro para la comunicación de políticas internas al nuevo empleado.
  • Realizar auditorías internas periódicas de los expedientes laborales.
  • Asegurarse de que el acuerdo de teletrabajo se renueve o actualice anualmente.
  • Fomentar una cultura de cumplimiento y ética desde la dirección.

Sanciones y Riesgos de un Onboarding Deficiente

Impacto Económico y Reputacional

Un onboarding laboral que no cumpla con los requisitos legales en 2026 expone a la empresa a un abanico de riesgos significativos, tanto económicos como reputacionales. Las sanciones impuestas por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social por infracciones graves pueden oscilar entre los 751 y los 7.500 euros por cada incumplimiento detectado, y en casos muy graves, como la falta de alta en la Seguridad Social, pueden superar los 187.000 euros. Estas multas directas representan un golpe financiero importante. Más allá de las sanciones, la empresa puede enfrentar reclamaciones judiciales por parte de los trabajadores, especialmente en lo relativo a horas extraordinarias no registradas, incumplimientos en el registro de jornada, o la falta de compensación por gastos de teletrabajo. Cada litigio implica costes legales, tiempo del personal directivo y posibles indemnizaciones. Pero el daño no se limita al aspecto económico. Un proceso de integración fallido o un historial de incumplimientos legales deteriora gravemente la reputación de la empresa como empleador. Esto dificulta la atracción y retención de talento, incrementa la rotación de personal y sus costes asociados, y afecta negativamente la marca empleadora, un activo cada vez más valioso en el mercado laboral actual.

Consecuencias Legales y Administrativas

Las consecuencias legales y administrativas de un onboarding laboral deficiente van más allá de las multas inmediatas. La falta de un contrato de trabajo formal o la elección errónea de su modalidad puede llevar a que un contrato temporal sea considerado indefinido, alterando las expectativas de la empresa y generando derechos laborales adicionales. La ausencia o manipulación del registro de jornada no solo conlleva multas, sino que invierte la carga de la prueba en los juicios por horas extraordinarias, dejando a la empresa en una posición vulnerable. La incorrecta gestión de bajas laborales o vacaciones y permisos puede generar reclamaciones individuales y colectivas, con el consecuente desgaste administrativo y legal. En el ámbito de la prevención de riesgos laborales, un incumplimiento grave puede acarrear responsabilidades penales para los directivos en caso de accidente, además de recargos de prestaciones de Seguridad Social. La Inspección de Trabajo, al detectar irregularidades, puede iniciar procedimientos de oficio que afecten a toda la plantilla, revisando todas las contrataciones recientes. Además, las empresas pueden perder el derecho a bonificaciones o subvenciones públicas si se detectan irregularidades en sus prácticas laborales. Es un escenario que ninguna organización desea enfrentar, y la mejor defensa es una planificación y ejecución rigurosa, respaldada por una asesoría laboral en Toledo experta y actualizada.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio el registro de jornada para todas las empresas en 2026?

Sí, la obligatoriedad del registro de jornada se mantiene plenamente vigente en 2026 para la totalidad de las empresas, sin importar su tamaño o el sector de actividad al que pertenezcan. Esta obligación, establecida por el Real Decreto-ley 8/2019 de 8 de marzo, busca garantizar el cumplimiento de los límites de jornada laboral, el control de las horas extraordinarias y el derecho a la desconexión digital de los trabajadores. El registro debe incluir la hora de inicio y fin de la jornada de cada empleado, así como las pausas y descansos. La ley no impone un sistema específico, lo que permite flexibilidad a las empresas para elegir el método que mejor se adapte a sus características (software, biométrico, manual), siempre y cuando sea fiable, inalterable y garantice la conservación de los datos durante al menos cuatro años. Un error común es pensar que

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